La bandera de Afganistán desfiló en la ceremonia de inauguración de los Juegos Paralímpicos, a pesar de que los paratletas de ese país no pudieron viajar.
En uno de los momentos más emotivos del evento, el comité organizador de los Paralímpicos de Tokio decidió homenajear a los deportistas de Afganistán que, por la crisis en su país, no pudieron viajar para competir.
Un voluntario fue el encargado de portar la bandera del país asiático durante el desfile de naciones participantes en la justa deportiva.
Inicialmente estaba previsto que un representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) fuera el encargado de hacer este acto.
Sin embargo, el Comité Paralímpico Internacional decidió que este gesto simbólico fuera más neutral.