El Barcelona superó (3-0) al Villarreal CF para cerrar su herida, en un duelo donde pusieron punto y final a sus duros tropiezos en Champions League y en el Clásico, con un doblete de Robert Lewandowski y un tanto de Ansu Fati, que les permite seguir al acecho del liderato en LaLiga Santander.
Robert Lewandowski recobró el protagonismo perdido en la competición doméstica para seguir sumando de dos en dos. Una exhibición que resolvió el duelo en diez minutos para devolver el apoyo de una afición entregada a su equipo, tras su empate a tres ante el Inter de Milán -que les deja más cerca de la Liga Europa que de octavos de ‘Champions’- y la pérdida del trono liguero frente su eterno rival madridista (3-1).
La fiesta empezó antes del encuentro con la cálida ovación del Spotify Camp Nou a Gavi y Robert Lewandowski, el Trofeo Raymond Kopa al mejor Sub-21 y el Trofeo Müller, aunque gran parte de los aplausos se los llevó Alexia Putellas, la mejor jugadora del mundo con su segundo Balon de Oro consecutivo.
Los duros contratiempos y el ajustado calendario obligaron a Xavi a agitar un once repleto de cambios. Frenkie de Jong actuó de Sergio Busquets, Ansu Fati de Ousmane Dembélé y Ferran Torres de Raphinha, todo ello con un Jordi Alba dueño del carril izquierdo. Así, la ambición y las primeras ocasiones corrieron de las botas de Fati, deseoso de dar un paso al frente para ganarse una regularidad en el once a base de goles.
El Barça dominó y sometió al ‘Submarino Amarillo’ en su área, aunque el sólido bloque de los de Emery imposibilitó inicialmente el juego interior de Pedri y Gavi, una tónica habitual para los azulgranas, que volvieron a basar sus opciones desde las bandas en busca de Lewandowski, quien revolucionó el partido a la media hora de juego para dar una alegría al barcelonismo.