Lionel Messi recibió un escupitajo por parte de un aficionado del River Plate, equipo que fue derrotado por los culés en el Mundial de Clubes.
Todo ocurrió en el aeropuerto de Tokio, Japón, cuando el equipo se alistaba para regresar a España y es que simpatizantes y jugadores coincidieron en la terminal aérea, lo que propicio el encuentro.
Tras recibir la agresión, Messi, instintivamente, se regresó hacia el aficionado y alcanzó a soltarle un manotazo en la cabeza, justo antes que el arquero del Barcelona, Claudio Bravo, y el delantero Luis Suárez llegarán a retirarlo del lugar para evitar que las cosas pasaran a más.
Posiblemente, la molestia del aficionado se dio a que Messi marcó un gol en la final del torneo al club argentino, de donde Lionel es oriundo.
Tras su gol, Messi levantó la mano y tuvo una calmada celebración por dicha razón.
El presidente de River Plate, Rodolfo D’Onofrio se manifestó al respecto.
«Siempre hay un tonto, Messi es um caballero. Hizo el gol y levantó la mano pidiendo disculpas”, dijo el dirigente.