1. Las personas no tienen cola que mover
Los días en los que estés más perezoso, tu perro se encargará de recordarte que correr puede ser divertido. Sus zancadas tranquilas y juguetonas son contagiosas. ¡A veces hasta parece que te sonríe!
2. Os une algo más que un bol de comida
A ti te gusta correr y los perros son corredores natos. Te sorprendería saber cuántos intereses compartís… incluso podéis echar un sueñecito después de la carrera.
3. No les preocupan las malas marcas
Los humanos pueden obsesionarse con la idea de cuántas calorías han quemado cada día y sus marcas, pero un perro te recordará que las mejores sesiones son aquellas en las que corres libre de presiones.
4. No aceptarán tus excusas
Cuando la cola empieza a menearse… ¡resistirse es muy duro! Numerosos estudios demuestran que quienes practican deporte con un perro son más constantes que los que corren solos o con otra persona.
5. Un perro cansado es un buen perro
Haz que tu mascota esté lo suficientemente cansada para que, cuando llegues a casa, prefiera echar una cabezada a asustar al cartero o mordisquear tus nuevas zapatillas.