Es domingo por la tarde, y el hambre “arrecia”, sin embargo, lo único que hay para comer es una lata de atún. Una opción, lo creamos o no, ¡nada saludable! Sobretodo cuando lo ingerimos más de dos veces por semana.
La razón, de acuerdo a un estudio de la Universidada de Chile, es que este alimento contiene concentraciones elevadas de metilmercurio, etilmercurio y fenilmercurio, los que pueden causar en el cuerpo humano daños en el sistema nervioso y dificultad para el aprendizaje.
¿Debes renunciar a tu amado atún?
Aunque la investigación señala que no debemos de consumir más de dos latas de atún por día, lo cierto es que este pescado es fuente de Omega 3; reduce los niveles de grasa en la sangre y disminuye el riesgo de muerte y de sufrir ataques cardíacos.
Por ello es importante que prepares el atún con hierbas como el cilantro y el perejil, ya que éstas contienen elementos que contrarrestan los efectos el mercurio.
¡Dato importante, es recomendable que evites dárselo a tu hijo, ya que puede afectar el crecimiento de su cerebro!