Los cuervos son misteriosas aves negras de plumaje brillante, y han cautivado la imaginación de la humanidad a lo largo de la historia. Más allá de su presencia en cuentos y mitologías, los cuervos poseen un profundo significado espiritual que trasciende las barreras culturales, lo que los ha dotado del nombre de animal tótem, pero ¿por qué?
Un tótem es un objeto de la naturaleza (generalmente un animal), objeto natural o espíritu, que en la mitología de algunas sociedades se toma como emblema protector de una tribu o un individuo.
Un animal tótem es aquel al que se le relaciona con la magia y que funciona como portal para pasar del mundo físico al espiritual.
Los cuervos han sido símbolos de misterio y magia en muchas culturas a lo largo de la historia. En la mitología nórdica, Odin, el dios principal, tenía dos cuervos llamados Huginn (pensamiento) y Muninn (memoria) que le informaban sobre lo que sucedía en el mundo. Se creía que los cuervos eran mensajeros entre el mundo de los dioses y el de los mortales.