La reina Isabel II decidió cancelar la gran comida que tradicionalmente organiza antes de Navidad con su familia debido al aumento de las infecciones por la variante Ómicron del coronavirus, informaron el jueves los medios británicos.
La monarca, de 95 años, cuyas apariciones han sido escasas desde su breve hospitalización en octubre, tenía previsto reunir a unas 50 personas para almorzar el martes en el castillo de Windsor, su actual residencia a unos 40 km al oeste de Londres.
Después debía viajar a Sandringham, en el este de Inglaterra, para pasar la Navidad con su familia más cercana.