El presidente estadunidense Donald Trump se convirtió hoy en blanco de bromas del conductor de la ceremonia de entrega de los premios Oscar, el comediante Jimmy Kimmel, quien salpicó su monólogo inicial con dardos sarcásticos contra el mandatario.
Kimmel también se refirió a la decisión de la Casa Blanca de excluir a varios medios de prensa de una sesión informativa, a los que Trump acusa de ser deshonestos.
Kimmel se dirigió después a la galardona actriz Merryl Streep, cuyo discurso en la pasada ceremonia de los premios Globos de Oro provocó la molestia de Trump, quien la calificó como una artista “sobrevalorada”.
Para rematar, el conductor le preguntó a la actriz si estaba usando un vestido de Ivanka, la hija de Trump, cuya línea de ropa ha tenido problemas de comercialización, lo que ha motivado debates sobre conflictos de interés del presidente.
Kimmel dio espacio incluso a un mensaje político, inusual en una ceremonia de los Oscar.
Trump decidió realizar una cena con los gobernadores de Estados Unidos, en los momentos en que se transmite la ceremonia de los Oscar.