Ellos son Georgina y Eduardo, identificados por la Fiscalía de Guanajuato como los presuntos responsables de enviar y detonar un artefacto explosivo en Salamanca, que cobró la vida de Mauricio Salvador Romero, dueño del restaurante bar Barra 1640 y del gerente Mario Alberto Hernández Cárdenas.
En conferencia de medios, fue dada a conocer la ruta que Georgina y Eduardo habrían tomado a partir de Cortazar, de donde salieron a bordo de un taxi, posteriormente se trasladaron a la colonia Constituyentes , en Salamanca.
Ahí, mediante mensaje de texto contrataron el servicio de mensajería.
El paquete fue entregado al chofer con la indicación de que se entregara directamente al dueño del local.
Fue así como a través de un control remoto detonaron el explosivo elaborado de manera artesanal.
En el ataque cinco personas más resultaron lesionadas.
El fiscal del estado confirmó que las dos personas, planearon y ejecutaron el asesinato debido a que no fueron tomados en cuenta para ser socios formales del bar.
“En efecto existió un sociedad, no podemos decir si fue formal, es decir si fue establecida a través de un documento para tal efecto, lo cierto es que sí tenían una relación de sociedad comercial en apariencia para poder llevar a cabo el inicio del negocio en el cual se está hablando, es decir de este restaurant”.
La captura de Georgina y Eduardo se logró luego de recuperar el teléfono del mensajero que llevó el paquete el día del ataque. Este fue analizado y gracias a ello, se logró saber los movimientos de los presuntos responsables.
“Como dijimos fue un servicio a través de un mensaje, por la mensajería whatsapp quien solicitó llevarlo directamente y preguntar por el dueño. Gracias a la apertura de este teléfono y la recuperación de su sistema operativo se pudo obtener esta información”.
Tras las investigaciones se confirmó que no existió la figura de terrorismo, y se demostró que el ataque iba dirigido de manera directa contra el dueño del restaurante.