Con 74 votos a favor, 20 en contra y una abstención, el Senado de la República aprobó la reforma política del Distrito Federal, que establece el cambio de nombre a Ciudad de México para convertirse en el estado número 32 de la República Mexicana, otorgándole autonomía en su régimen interior, organización política y administrativa.
La Ciudad de México contará con su propia Constitución política y continuará como sede de los Poderes de la Unión.
El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, deberá presentar un proyecto de Constitución Política a la Asamblea Constituyente, la cual tendrá 100 diputados:
60 de representación proporcional: podrán solicitar el registro candidatos de los partidos políticos, así como candidaturas independientes, 14 senadores designados, 14 diputados federales, 6 designados por el presidente de la República, 6 designados por el jefe de Gobierno del Distrito Federal.
Los senadores aprobaron sin modificar, los cambios realizados por los diputados, a fin de que la convocatoria para la elección de los diputados constituyentes se emita a más tardar dentro de los 15 días a partir de la publicación del decreto. Así como la ampliación a marzo de 2016, el plazo para los candidatos independientes.
La reforma política fue turnada a las legislaturas estatales para su aprobación y, de reunir la aprobación de 16 estados, se dará declaratoria al Ejecutivo federal para su publicación en el Diario Oficial de la Federación.