El pasado 12 de agosto en Charlottesville, Virginia, Estados Unidos, cientos de personas se enfrentaron en el marco de un acto nacionalista blanco que se esperaba que atrajera un máximo de seis mil personas.
Más tarde, un automóvil embistió a la multitud dejando un saldo de tres muertos y 35 personas heridas.
Por ello, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, condenó los hechos ocurridos, con un mensaje en su cuenta de Twitter.
El mensaje no dejó satisfecho al Senador demócrata Bernie Sanders, que publicó en su cuenta de Twitter que «la manifestación de supremacistas blancos es una muestra rechazable de racismo y odio que no tiene sitio en nuestra sociedad».
Lo anterior por la poca fortaleza del mensaje de Trump ante lo sucedido.
En tanto, el que recibió apoyo fue el expresidente Barack Obama, que publicó en su cuenta de Twitter un mensaje para condenar el ataque racista ocurrido el sábado.