Cuatro militares colombianos fueron asesinados en una zona controlada por las FARC la tarde de este lunes, según anunció el Ministerio de Defensa en Colombia.
La agresión sucedió en medio de un campo minado después de que un helicóptero del ejército, el Black Hawk, fuera derribado cuando se disponía a auxiliar a unidades en tierra, quienes respaldaban la reparación del ocueducto Caño- limón Oveñas que fue destruido el pasado 16 de junio por las guerrillas.
En un comunicado el Ministerio de Defensa colombiano acusó al atentado como “una clara violación a los Derechos Humanos e infracción al Derecho Internacional Humanitario". Mientras que el comandante del ejército, el general Lasprilla, arribó al lugar de los hechos para dirigir las operaciones y conocer los hechos en persona.
Aunque las FARC son las primeras sospechosas, no se duda que el Ejército de Liberación Nacional (ELN) o el Ejército Popular Nacional (EPL) pudieran haber participado en la activación del campo minado.
AGENCIAS