La fiesta de la carne canina más popular de China se inauguró el pasado miércoles con puestos llenos de perro estofado o salteado y una población determinada a defender sus tradiciones frente a la incipiente amenaza de prohibición. Este evento gastronómico se celebra anualmente en la ciudad de Yulin con motivo del solsticio de verano.
La asociación estadounidense Humane Society International (HSI) afirmó el mes pasado que las autoridades chinas prohibirían la venta de carne canina durante esta edición, pero el miércoles, los carniceros cortaron pedazos de carne de perro para iniciar el festival, mientras los vendedores exhibían las carcasas amarillentas de los animales despedazados.
Este año algunos comerciantes venden a escondidas carne canina y algunos dueños de restaurantes han modificado sus rótulos para cambiar el letrero «carne de perro» por el de «carne sabrosa», o incluso tapan con papel amarillo la palabra «perro».