La muerte del líder político de Hamás en un bombardeo en Teherán causó conmoción en los territorios palestinos, con algunas voces expresando decepción porque Irán no fue capaz de «protegerlo». Hamás y los Guardianes de la Revolución de Irán anunciaron este miércoles que Ismael Haniyeh murió en un bombardeo atribuido a Israel. Él estaba en la capital iraní para asistir a la toma de posesión el martes del presidente Masud Pezeshkian.
En Cisjordania ocupada por Israel, Hosam Abdel Razek, de 45 años, empleado en una institución privada en Ramalá, dijo que la muerte de Haniyeh demostraba que «la sangre de los palestinos es barata».
«La muerte de Ismail Haniyeh en Irán demuestra que nosotros, el pueblo palestino, no tenemos protector, que nuestra sangre es barata y que la nación árabe e islámica nos vendió a Estados Unidos e Israel», subrayó.
Sami Naem afirmó en Deir al Balah que esta muerte «afectará las negociaciones» para un alto el fuego entre Israel y Hamás. Rami Yusef no está de acuerdo, y sostuvo que el asesinato del líder de Hamás podría incluso acelerar el fin de la guerra. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu «es presionado por Estados Unidos para poner fin a la guerra, pero él quiere un logro… y cree que Haniyeh es un gran logro», recalcó.