Murió Gladys Mae West, matemática estadunidense y pionera silenciosa de la navegación por satélite, a los 95 años de edad. Su fallecimiento, ocurrido este sábado 17 de enero, cierra la vida de una científica cuyo trabajo sigue activo cada segundo, aunque su nombre rara vez aparezca en la pantalla.
West fue una de las arquitectas fundamentales del Sistema de Posicionamiento Global (GPS), la tecnología que permite determinar con precisión la ubicación de un objeto en cualquier punto del planeta. Desde un teléfono móvil hasta un sistema de emergencias, su legado está incrustado en la vida cotidiana contemporánea.
Nacida en 1930 en Virginia, en el sur segregado de Estados Unidos, Gladys West creció en un contexto donde las oportunidades para las mujeres afroamericanas en la ciencia eran mínimas. Estudiar matemáticas fue, para ella, una vía de escape y una forma de resistencia personal y social.
Se graduó en la Universidad Estatal de Virginia y, gracias a su talento, ingresó al Naval Surface Warfare Center de Dahlgren, un centro clave para el desarrollo tecnológico militar estadunidense durante la Guerra Fría. Allí trabajó durante décadas en proyectos estratégicos vinculados al espacio.