La primera semana del gobierno de Donald Trump ha estado marcada por un aumento en las deportaciones de migrantes a través de puntos fronterizos como Piedras Negras, Coahuila.
Este martes, un autobús trasladó a varias personas deportadas desde la frontera hacia la ciudad de Allende, Coahuila, ubicada a 45 kilómetros del límite con Estados Unidos.
El autobús que partió de Piedras Negras hizo una parada en Allende, donde los migrantes pudieron descender para utilizar los sanitarios, recibir alimentos y realizar trámites con el Instituto Nacional de Migración (INM).
Según las autoridades, los migrantes mexicanos tendrán la posibilidad de regresar a sus lugares de origen. En el caso de los extranjeros, éstos deberán ser enviados a sus países de procedencia.
El objetivo es que no se les permita estar en la franja fronteriza para quitarles la tentación de intentar cruzar ilegalmente hacia Estados Unidos.