Peter Jackson, director de la trilogía El Señor de los Anillos, comprometió junto a su pareja Fran Walsh una inversión de 15 millones de dólares al proyecto para revivir al moa gigante, un ave no voladora originaria de Nueva Zelanda que se extinguió hace más de seis siglos.
La iniciativa se lleva a cabo junto con la empresa estadounidense Colossal Biosciences y el Ngāi Tahu Research Centre, con la promesa de convertir este esfuerzo en uno de los más ambiciosos en el campo de la desextinción.
Jackson lleva más de una década recolectando restos óseos del moa gigante y posee una de las colecciones privadas más grandes de esta especie extinta.
En declaraciones a medios como ScreenRant, el cineasta explicó: “Las películas son mi trabajo diario, y los moa son mi pasatiempo divertido. Todo niño neozelandés siente fascinación por el moa”.
Esta pasión se tradujo en una condición directa para su inversión: “Invertiríamos en la compañía siempre y cuando gastaran nuestro dinero en el Moa”.
La empresa Colossal, fundada en 2021 y actualmente valorada en 10 mil 200 millones de dólares, ha liderado otros proyectos similares como la restauración del mamut lanudo, el dodo y el lobo terrible. Desde su creación, ha recaudado más de 435 millones de dólares en financiación.