Israel no sólo tiene de enemigo al grupo islamista Hamás, pues se le suma Hezbolá o también conocido Hizbulá (grupo insurgente musulmán chiita) y los hutíes, un grupo insurgente predominantemente zaidí chiita —pero que incluye también suníes— que opera en Yemen.
Este grupo ha indicado que el secuestro del buque en el Mar Rojo es una medida de represalia en respuesta a los «atroces actos de Israel contra el pueblo palestino en Gaza y Cisjordania».
Los hutíes son un grupo político-religioso chiíta que se originó en el norte de Yemen. Se consideran descendientes del profeta Mahoma a través de su nieto, el Imam Hussain. También son conocidos como Ansar Allah (Partidarios de Dios).
Comenzaron a organizarse en la década de 1990, en respuesta a la discriminación religiosa y política que sufrían los chiitas en Yemen. En 2014, los hutíes tomaron el control de la capital de Yemen, Sanaa, y derrocaron al gobierno del presidente Abd Rabbuh Mansur Hadi.
Los hutíes se remontan a la tribu Zaidi, que se estableció en el norte de Yemen en el siglo IX. Los Zaidis son una rama del islam chiíta que cree que el imán, o líder espiritual, debe ser descendiente del profeta Mahoma.