Múltiples fallas en los propulsores de la cápsula Starliner, fabricada por la empresa aeronáutica Boeing, han obligado a los astronautas Butch Wilmore y Suni Williams a mantenerse en la Estación Espacial Internacional cerca de dos meses más de lo esperado, tiempo que podría prolongarse hasta principios de 2025, según estimaciones de la NASA.
Esta misión ha protagonizado “toda una serie de problemas en el despegue y la llegada a la estación espacial”, explicó el investigador del Instituto de Astronomía de la UNAM, José Franco.
En entrevista, el especialista afirmó que “los problemas iniciaron cuando se iban a acoplar con la estación espacial”, pues la cápsula presentó “una serie de problemas donde cinco propulsores, de 28 que tiene, tuvieron problemas con fugas de helio”.
Los astronautas realizarían una serie de pruebas, programadas por la NASA, que “iba a tener una duración de aproximadamente una semana, debieron de haber regresado el 14 de junio”, pero hasta el 12 de agosto no existían las condiciones para su retorno.