A lo largo de los siglos, Roma ha sido invadida por galos, visigodos y vándalos, pero la Ciudad Eterna ahora batalla con una fuerza redoblada de naturaleza totalmente diferente: jabalíes en busca de basura.
Familias enteras de jabalíes son vistas todos los días en Roma, cuando grupos de entre 10 y 30 bestias jóvenes y viejas salen de los parques extensos que rodean la ciudad para pasear por las calles muy transitadas en busca de comida en los contenedores de basura notoriamente saturados de Roma.
La publicación de videos de jabalíes en las redes sociales se ha convertido en una especie de deporte, cuando los romanos exasperados capturan a los carroñeros pasando frente a sus tiendas, carriolas de niños o patios de juego.
Conforme Roma se prepara para elecciones locales del próximo fin de semana, la invasión de jabalíes ha sido usada como arma política para atacar a la alcaldesa Virginia Raggi por los problemas graves de recolección de basura de la ciudad. Sin embargo, los expertos afirman que el tema es más complicado y, al menos en parte, lo relacionan con una población en auge de jabalíes.
El grupo principal de presión agrícola de Italia, Coldiretti, estima que hay más de dos millones de jabalíes en Italia. Las autoridades de la región de Lazio, que rodea a Roma, estima que hay entre 5.000 y 6.000 jabalíes en parques municipales, cientos de los cuales abandonan con frecuencia los árboles y la vegetación a cambio del asfalto y contenedores de basura.
Para combatir los números crecientes, Lazio lanzó en 2019 un programa para capturar a las bestias en jaulas de parques para sacrificarlos y, el mes pasado, aprobó un decreto nuevo para permitir la caza selectiva de jabalíes en algunos parques, que hasta ahora estaba estrictamente prohibida.