Al menos a 135 muertos creció la cifra de víctimas mortales tras las explosiones registradas el martes en un supuesto almacén de pirotecnia en Beirut, capital y principal ciudad portuaria de Líbano, luego de tareas de los trabajadores de rescate que cavaron este miércoles entre los escombros de edificios en busca de supervivientes; en tanto, se estima que los heridos ascienden a cinco mil.
Las autoridades dijeron que la cifra de muertos podría seguir aumentando.
En realidad, el almacén siniestrado tenía dos mil 750 toneladas de nitrato de amonio.
El ministro de Salud, Hamad Hassan, sostuvo que hasta 250 mil personas quedaron sin hogar.
Hamad Hassan añadió que decenas de personas siguen desaparecidas, mientras que el primer ministro Hassan Diab declaró tres días de luto a partir del jueves. Se trató de las explosiones más poderosas en asolar Beirut en años, una ciudad marcada por una guerra civil que finalizó hace tres décadas y que sufre por la crisis económica en medio de la emergencia por la pandemia del coronavirus (COVID-19).