El Gobierno de Rusia acusa a Ucrania de «ejecutar» a más de 30 soldados ucranianos que se habían rendido en la provincia de Donetsk, situada en el este del país y uno de los epicentros del conflicto, cuando se estaban entregando a las fuerzas rusas.
El portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Igor Konashenkov, indicó que los militares se rindieron en la localidad de Novomijailovka y añadió que las tropas ucranianas contactaron con las fuerzas rusas para un alto el fuego y facilitar un corredor para su salida.
Así, manifestó que «soldados de las Fuerzas Armadas de Ucrania con banderas blancas empezaron a avanzar hacia posiciones rusas» y aseguró que las tropas ucranianas les dispararon por la espalda.