Ernesto de Hannover vendió en tan sólo un euro (poco más de 21.63 pesos mexicanos) al Gobierno alemán el castillo de Marienburg, el cual está situado en las cercanías de Hannover, a 30 kilómetros del municipio de Pattense.
El castillo, que data de 1867, necesita una restauración, pues la colina sobre la que se alza ha comenzado a ceder; según el Ministerio de Cultura de Baja Sajonia, la obra de renovación podría costar cerca de 27 millones de euros.
Según Ernesto de Hannover, podrían comenzar pronto las obras de restauración, comenzando por el terreno sobre el que se ha construido, para que el «castillo de Marienburg siga siendo accesible».
Está previsto que arranquen las costosas obras de renovación del castillo en 2020. Fue una residencia de verano de la Casa de Welf; después pasó a ser propiedad de Ernesto Augusto de Hannover, después de que su padre se lo cediera en herencia.
Hasta hace poco, algunas zonas del castillo estaban abiertas al público, como el museo, el restaurante y la capilla; y se reservaba para bodas y todo tipo de evento.