El volcán indonesio Semeru volvió a estar activo este lunes, arrojando nubes calientes de ceniza, dos días después de que una poderosa erupción acabó con la vida de al menos a 22 personas y dejó decenas de desaparecidos.
El Semeru, la montaña más alta de la isla de Java, entró en erupción el sábado, lanzando al cielo una imponente columna de ceniza que cubrió las aldeas circundantes.
En imágenes aéreas se podían ver techos sobresaliendo de un paisaje ceniciento, mientras que sobre el terreno, militares, policías y residentes excavaban en el barro con las manos en busca de víctimas.
El número de muertos aumentó a 22 el lunes, mientras que había 27 desaparecidos, dijo la agencia de mitigación de desastres de Indonesia .