Ante los hechos, y la estadística, Enrique Peña Nieto carece de una estrategia para frenar los homicidios violentos en el país. La cifra de los ejecutados en 50 meses del Gobierno priista equivale a más de la mitad de la población de San Cristóbal de las Casas en Chiapas. En el crecimiento de las estructuras criminales, y los enfrentamientos por el ilícito poder entre los cárteles de las drogas en México, está el origen de la cifra. “En el cierre de 2016, se incrementaron los homicidios de 22 por ciento, un incremento del 51 por ciento en ejecuciones del crimen organizado”, explicó Santiago Roel, directivo del proyecto Semáforo Delictivo.
La violencia y las muertes vinculadas a la impunidad del narcotráfico en el México gobernado por Enrique Peña Nieto, han roto sus propios records. Enero del 2017 ha sido el mes con más ejecutados en lo que va de su administración federal a partir de diciembre del 2012, 3 mil 7 muertos con violencia dan cuenta de ello.
Cuatro años de violencia que se extiende hacia el ocaso del sexenio priista.
El crecimiento de las estructuras del narcotráfico y el crimen organizado, el asentamiento de cárteles como Jalisco Nueva Generación en el norte del país, los enfrentamientos en el cártel de Sinaloa producto de la lucha por el ilícito poder ante la extradición de Joaquín Guzmán Loera “El Chapo”, y una evidente incapacidad del Gobierno Federal para investigar, detener y desactivar estas bases criminales, entre otros factores que no funcionan al no existir una evidente política integral de combate a la inseguridad, dan como resultado 90 mil 649 ejecutados en 50 meses de Gobierno de Enrique Peña Nieto, de diciembre de 2012 a enero de 2017.
Incluso, hay Estados que pierden prácticamente el .08 por ciento de su población por los homicidios violentos al año. Es el caso de Colima, estado que tiene la tasa más alta de homicidios dolosos (81.17 por cada 100 mil habitantes en 2016).
Según los documentos oficiales y las bases de datos consultadas por Zeta, solo en enero del 2017 en México se registraron 3 mil 6 víctimas de homicidios dolosos. Es la misma cifra que reporta el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública que depende de la Secretaría de Gobernación.
Los asesinatos en México han escalado prácticamente cada año del Gobierno del priista de Enrique Peña Nieto, incluso por encima de los documentados en el sexenio del ex presidente de la República de extracción panista y autor de la “guerra contra el narco”, Felipe Calderón Hinojosa.
Según bases de datos de la Secretaría de Gobernación, de Procuradurías de Justicia estatales y los reportes de defunciones del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en lo que va del Gobierno –sin contar desaparecidos– suman 90 mil 694 muertes violentas, la mayoría relacionadas con el crimen organizado.
Es decir que juntando las cifras de muerte que han dejado los dos últimos sexenios, el vigente emanado del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y del anterior por el Partido Acción Nacional (PAN), México ha sufrido 212 mil 377 víctimas de la violencia y de la incompetencia gubernamental.