Para frenar la golpiza que hombres encapuchados propinaba a su madre y al resto de su familia dentro de su propia casa,la alcaldesa de Temixco, se entregó a sus asesinos.
Juanita Ocampo, madre de Gisela Mota, acudió con la cara aún amoratada,al homenaje que el Congreso y las funcionarias municipales de los 33 municipios rindieron a la presidenta municipal.
“Los golpes que traigo en la cara yo no me los quise maquillar, yo no me maquillo, porque aparte quiero que vean lo que hacen no nada más con la familia, porque no éramos presidentes, éramos ciudadanos solamente y así llegaron a la casa estos malhechores”, comentó.
Dijo que su hija al entregarse con gallardía para defender a su familia, fue sometida por más de siete hombres.
Agregó que durante su encuentro con el gobernador, Graco Ramírez, le pidió justicia para todas las víctimas de la delincuencia y la violencia, pero especialmente para su hija.
“Solamente quiero decir que, a él, igual le pido que le ponga más cuidado porque a mi hija no le pusieron ninguna seguridad; yo salí a la calle, grité porque a todos en la casa nos agredieron, a mis nietos. Ella fue la que dijo ‘yo soy Gisela’, ella se entregó, para que soltaran a todos los demás (…) yo les dije que si querían matarme que me mataran a mí primero, pero ella dijo ‘yo soy Gisela’, entonces se la llevaron porque ella también tenía mucho valor”, relató
Dijo que el gobernador se comprometió a hacer justicia y aplicar la ley a los responsables del homicidio, aunque agregó que ella no se confía de promesas y quiere ver resultados.