Durante mucho tiempo han sido parte infaltable de actos públicos en México,desde partidos de futbol hasta ferias comerciales: mujeres atractivas contratadas para dar la bienvenida a personas o simplemente para alegrar la vista, a veces vestidas con faldas cortas, ombligueras o pantalones cortos con logotipos de empresas, además de tacones altos.
Pero ahora la Ciudad de México ha prohibido la contratación de estas modelos, conocidas localmente como “edecanes”, para eventos patrocinados por el gobierno local, lo que representa un avance en un país donde los estereotipos de género con frecuencia siguen relegando a las mujeres a un segundo plano en el mercado laboral.
No debe de existir esta labor. Es un tema contrario a las políticas de igualdad de género”, dijo el jefe de gobierno capitalino, José Ramón Amieva, cuando anunció la prohibición la semana pasada.
En 2014, un grupo de mujeres políticas organizó un foro sobre el tema que concluyó que el sector de las edecanes a veces era fachada de actividades de prostitución y que las modelos enfrentan condiciones precarias de empleo. Ese grupo calculó que más de un millón de personas efectúan este trabajo en México, la mayoría de manera informal.
En algunos anuncios publicados en internet para contratar edecanes se ofrecen sueldos que van de 5 mil a 30 mil pesos mensuales, muy superiores al sueldo mínimo actual.