Ante las “violaciones graves a los derechos humanos, a la integridad personal y trato digno, por actos de tortura e incomunicación, así como al debido proceso” en agravio de Mario Aburto, asesino confeso de Luis Donaldo Colosio, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) recomendó a la Fiscal General de la República (FGR), y al Comisionado del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social (OADPRS) reabrir el caso para “subsanar deficiencias y llegar al pleno esclarecimiento de los hechos”.
A través de un comunicado, la CNDH indicó que actualmente la víctima se encuentra recluida en el Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO) número 12 en el municipio de Ocampo, Guanajuato, donde incluso, “se le prohibió establecer comunicación con este Organismo Autónomo”.
Hizo saber que hace siete meses, Aburto interpuso una queja en que señaló que “desde hace 27 años ha denunciado ante esta Comisión actos de tortura reiterada y continuamente, puntualizando que, desde el 31 de agosto de 1994, existe en la FGR una investigación por esos hechos, agregando que reclama la reapertura de su caso para que se dé a conocer la verdad a toda la sociedad”.