El Gobierno de Yucatán declaró marea roja en la franja costera comprendida entre Progreso y Celestún, tras detectarse altas concentraciones de microalgas tóxicas Prorocentrum lima y Pyrodinium bahamense, peligrosas para la salud humana.
La medida fue anunciada por el Comité Interinstitucional de Marea Roja, que informó sobre las restricciones y acciones de vigilancia que se implementarán durante la contingencia.
Se estableció una veda sanitaria total para todas las especies marinas en la zona afectada, incluyendo actividades de pesca hasta 40 kilómetros mar adentro.
También quedó prohibido bañarse en el mar, debido a que el contacto con el agua puede provocar irritación en piel, ojos y vías respiratorias, especialmente en niñas y niños.