El Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) incurrió en 2019 en irregularidades en el uso del llamado Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos, por más de 324 millones 730 mil pesos, detectó la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
En la revisión del gasto en el primer año de la administración de Andrés Manuel López Obrador, el órgano fiscalizador que preside David Colmenares, indicó que hubo faltas en el registro de pago por servicio prestado a más de 59 mil 500 beneficiarios.
Tampoco se formalizaron las modificaciones al convenio con la Fundación de Cáncer de Mama, FUCAM, anomalía por la cual se inició la promoción de responsabilidades administrativas sancionatorias.
Entre las recomendaciones al Insabi, está la de implementar mecanismos de control y supervisión, para asegurar el debido registro de transferencia de recursos por servicios prestados por unidades médicas; así como verificar la vigencia de los comprobantes fiscales digitales emitidos por los prestadores de servicios médicos.