La Fiscalía General de la República (FGR) logró que el Juez de Control, Marco Antonio Fuerte Tapia, que encabezó la audiencia del exprocurador general de la República, Jesús Murillo, acusado por el caso Ayotzinapa, dictara la medida cautelar de prisión preventiva justificada.
Lo anterior, con el argumento de que el acusado por los delitos de obstrucción de la justicia, tortura y desaparición forzada, podría fugarse y evadir el proceso en su contra.
La Fiscalía, así como la representación legal de las seis personas ligadas al grupo criminal “Guerreros Unidos”, que denunciaron directamente al exprocurador por malos tratos y golpes, así como la defensa de los padres de los estudiantes de la Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” pidieron al Juez que determinara la prisión preventiva justificada.
También argumentaron que Murillo Karam no tiene arraigo en la Ciudad de México, ya que cuenta con otros domicilios en los estados de Hidalgo y Guerrero, por lo que existe el riesgo de fuga.
Después de una larga audiencia que inició pasadas las 09:00 horas de este sábado 20 de agosto, minutos antes de las 22:00 horas, se determinó que el extitular de la anterior Procuraduría General de la República (PGR) permanecerá en prisión.
El Juez estableció que la prisión preventiva justificada tiene como fin garantizar que el denunciado asista a la audiencia fijada para el próximo miércoles 24 de agosto de 2022.
Apuntó que en caso de ser vinculado a proceso penal, se deberá definir el tipo de medida cautelar por aplicar al extitular de la antigua PGR y que tendrá vigencia durante el transcurso del proceso.