Los mensajes por parte de las autoridades sanitarias para cuidar la salud en forma integral son cada vez más frecuentes. La mayoría de ellos hacen hincapié en la promoción del bienestar, principalmente físico, para evitar el desarrollo de Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT) como la diabetes, hipertensión, la Enfermedad Renal Crónica (ERC), entre otras. Sin embargo, la atención de la salud mental también es fundamental, ya que juega un papel protagónico en el desarrollo personal.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud mental se define como el “bienestar que una persona experimenta como resultado de su buen funcionamiento en los aspectos cognoscitivos, afectivos y conductuales, y, en última instancia el despliegue óptimo de sus potencialidades individuales para la convivencia, el trabajo y la recreación”.
En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, Rodrigo Durán Muñiz, Gerente Médico de Psiquiatría y Sistema Nervioso Central de PiSA y especialista en Trastornos del Sueño, comentó que durante el confinamiento derivado de la pandemia por Covid-19, se han incrementado diversos trastornos relacionados a la salud mental, como insomnio, ansiedad, depresión y el estrés.
La OMS estima que alrededor del mundo existen cerca de mil millones de personas que padecen algún trastorno mental; 3 millones que mueren cada año a causa del uso nocivo de alcohol y otras sustancias, y cada 40 segundos una persona se suicida.
“Aunque todavía no existen cifras oficiales, estamos viendo un marcado incremento en los en los niveles de estrés y ansiedad, esto es normal tomando en cuenta los tiempos que estamos viviendo, pero es importante que las personas aprendan a identificar y manejar adecuadamente sus emociones para llevar una mejor calidad de vida y promover la sana convivencia dentro de los hogares”, aseguró Durán Muñiz.