El Papa Francisco recordó este domingo el décimo aniversario de la masacre en México de 72 migrantes, en su mayoría latinoamericanos que intentaban llegar a Estados Unidos, y expresó su “solidaridad” con los familiares que aún reclaman justicia.
Tras la tradicional oración del Angelus, el sumo pontífice rindió homenaje a esas “personas de diferentes países que buscaban una vida mejor”, masacradas entre el 22 y 23 de agosto de 2010 en el municipio de San Fernando, Tamaulipas.