Habitantes de la comunidad de Pueblo Hidalgo tomaron como rehenes a elementos de la Policía, Protección Civil y otras dependencias del Ayuntamiento de San Luis Acatlán, para llevárselos con el armamento y vehículos oficiales, en demanda de que el alcalde Agustín Ricardo Morales les entregue 10 millones de pesos, del ramo 33 para obras en su localidad.
Encabezados por el comisario municipal de Pueblo Nuevo, César Aquino, y transportistas cerraron los accesos del palacio municipal de San Luis Acatlánpara impedir la salida de los trabajadores, y protestaron afuera para exigir al alcalde la entrega de recursos pactados en un acuerdo firmado el pasado 27 de mayo, cuando bloquearon la carretera federal Acapulco-Pinotepa Nacional durante tres días.
Los inconformes, como medida de presión, desarmaron y tomaron como rehenes a policías, directores de Seguridad Pública, Tránsito y Protección Civil, y también se llevaron patrullas, un camión recolector, entre otros vehículos oficiales, y advirtieron que los entregarán hasta que el alcalde les dé el recurso, así como otros programas sociales