En México, hay 210 presas para el almacenamiento de agua, pero son 180 las que concentran el 82% del líquido que abastece a la población y la agricultura, protegen a la gente de eventos meteorológicos extremos y son vitales para la generación de energía en el país.
A media temporada de estiaje, al inicio de la segunda quincena de marzo de este 2024, el promedio de llenado de esas presas descendió a sólo 48%, según estimaciones de la Comisión Nacional del Agua.
De ese universo, son 10 las presas más importantes por su capacidad de almacenamiento, ubicación y beneficios para la población.
Sólo tres de estas megapresas están en condiciones de garantizar el abasto de agua a sus usuarios:
Miguel Alemán o Temascal, entre Oaxaca y Veracruz, llena al 65% de su capacidad
Infiernillo, en Michoacán, con 63%, Aguamilpa o Solidaridad, Quintana Roo, con su embalse lleno al 62%.
Nivel medio de agua
Malpaso, en Chiapas, llena al 50% de su capacidad
La Angostura, también en Chiapas, llena al 47%
Lago de Chapala, en Jalisco, se reporta casi al 44% de su capacidad
Presas sin agua
La Amistad, compartida por Coahuila y Texas y que está llena al 10.5% de su capacidad
Presa Vicente Guerrero o Las Adjuntas, en Tamaulipas, que reporta un llenado de 9%
Falcón, compartida por Tamaulipas y Texas, llena al 37.8%
Presa Humaya, en Badiraguato, Sinaloa, que reporta un llenado de apenas 11.7% de su capacidad