La disminución de la fecundidad en México podría derivar en una sociedad envejecida y empobrecida en las próximas décadas, debido a una crisis pensionaria.
Los mexicanos están dejando de tener hijos, pues por primera vez en nuestra historia, la tasa de fecundidad cayó a menos de un dígito.
El cambio de prioridades y los cambios de intereses influyen en este fenómeno, de acuerdo con Mercedes Sánchez Plascencia, geógrafa de la UNAM:
“La tendencia en las poblaciones que van mejorando la calidad de vida, el nivel de escolaridad o el empleo o el cambio de prioridades, quizás en los jóvenes”.
No solo hay menos niños, sino que México se convierte en un país con menos población juvenil.
“México ya no es un país joven. Justamente en cinco años pasamos la mediana de 29 años a 32 años”, precisó Luis Martínez Ramírez, director de Entelequia.
Y esto tiene una consecuencia grave: el país pierde una ventaja competitiva en la economía mundial.