En un país que logró controlar enfermedades, hoy, una palabra vuelve a encender las alertas: sarampión. Se trata de un viejo conocido que regresó cuando bajamos la guardia.
“En 1996, México se declaró libre de sarampión y a partir de entonces, en el año 2020 y 2021, que simultáneamente estábamos viviendo la pandemia, también hubo una modificación en el esquema de vacunación. Entonces, estos dos factores, aunados al miedo de las personas por acudir a las unidades médicas, hicieron que desatendiéramos tanto el personal de salud como la comunidad la indicación de vacunar.”
Alma Rosa Marroquín Escamilla, secretaria de Salud de Nuevo León
Algunos expertos atribuyen el problema a la pandemia de COVID-19; para otros, el coronavirus es tan solo la punta del iceberg.
“En 2019 no hubo vacunas para no echarle toda la culpa a la pandemia. (…) Estuvimos encerrados en casa; muchos no salían. Y ahí se puede entender que ese año hubiera disminuido, pero ya fueron dos años en los cuales no se aplicó la vacuna. Y luego ya vinieron los siguientes cuatro años, del 2023 al 2025, el Gobierno federal, habiéndole aprobado el Congreso un poquito más de 62 mil millones de pesos para comprar vacuna en esos cinco años, el Gobierno solamente gastó el 29%, sólo tres pesos de cada 10 gastó en vacunas.”Éctor Jaime Ramírez Barba, integrante de la Academia Nacional de Medicina
El especialista agregó que la situación también se debe al cambio de mecanismo de adquisición de vacunas durante la administración de López Obrador.
“El presidente López Obrador primero cambió el mecanismo de adquisición de medicamentos. (…) Los biológicos, las vacunas son medicamentos. Y cuando falló, cuando falló Hacienda, cuando falló el Insabi, cuando falló Birmex, (…) se vio afectada la adquisición de vacunas. Entonces, no hubo vacunas.”