Nissan llegó a México en 1961 y cinco años después comenzó a fabricar vehículos en el país. En 1966, la planta de CIVAC, en Cuernavaca, se convirtió en la primera operación de manufactura de la compañía fuera de Japón, dando inicio a una trayectoria que transformaría tanto a la marca como a la industria automotriz mexicana.
Seis décadas de manufactura
A lo largo de estos 60 años, la operación mexicana ha desarrollado capacidades que hoy tienen alcance internacional. La compañía automotriz ha producido en el país más de 17 millones de vehículos y más de 17 millones de motores, mientras que sus plantas han sido responsables de modelos destinados tanto al mercado nacional como a otros países.
Actualmente, Aguascalientes concentra una parte importante de esta capacidad industrial. Entre sus plantas A1 y A2 se produce, en promedio, un vehículo completo cada 40 segundos, una escala que refleja la experiencia acumulada por miles de colaboradores mexicanos.
De México para otros mercados
La relevancia de esta operación también se mide por su alcance. El gigante automotor nipón considera a México un mercado estratégico y un centro de exportación para distintas regiones, mientras que sus instalaciones actuales incluyen producción de modelos como Versa, Kicks, Frontier, NP300 y Sentra, además de motores.