En un hecho sin precedentes al interior de un centro penitenciario del país, se ordenó como sacerdote Gabirel Everardo Zul Mejía en el auditorio del penal de Apodaca.
El Centro de Reinserción Social de Apodaca hizo historia este viernes, al convertirse en el primer centro de internamiento donde se lleva a cabo una ceremonia de consagración para un sacerdote de la religión católica.
Moisés Ramírez Martínez, subdirector de Reinserción del centro, dijo que esto viene a reforzar el trabajo del Estado en la reinserción y reconstrucción del tejido social.
La ceremonia se llevó a cabo en el auditorio del penal a solicitud de la Arquidiócesis de Monterrey y, particularmente, de Gabirel Everardo Zul Mejía, quien se ordenó como sacerdote.
De esta manera, el penal se «convirtió» en la Catedral de Monterrey hasta donde se trasladó el arzobispo Rogelio Cabrera López para celebrar la eucaristía y ordenación del diácono.
Cabrera le pidió que como nuevo ministro de la Iglesia tiene que mirar siempre muy lejos con esperanza, tener un amor incondicional no prejuiciado, y celebrar con gozo la eucaristía.
Vecino de la colonia Valle de Santa Lucía, antes Granja Sanitaria, Zul, quien en su adolescencia fue pandillero, estuvo recluido en el penal del Topo Chico acusado de lesiones.