El telescopio James Webb ha permitido conocer más sobre el universo y descubrir objetos que antes eran imposibles de observar. Sin embargo, a pesar de los avances tecnológicos, el espacio sigue guardando muchos misterios y recientemente los científicos encontraron algo que ha despertado su curiosidad.
Durante una investigación, un grupo de astrónomos identificó una señal que no habían visto antes, incluso cuando la zona donde apareció ya había sido estudiada en distintas ocasiones. Lo extraño es que, por ahora, no saben exactamente qué la produjo.
Una de las grandes ventajas del James Webb es que puede observar objetos muy lejanos gracias a sus instrumentos infrarrojos. Esta tecnología permite estudiar regiones del universo que otros telescopios no habían logrado explorar con el mismo detalle.
Precisamente, un equipo de investigadores decidió aprovechar estas capacidades para buscar objetos que pudieron pasar desapercibidos en estudios anteriores. El trabajo estuvo encabezado por Mason Huberty, astrofísico de la Universidad de Minnesota.