China logró el sábado posar un pequeño robot teleguiado en la superficie de Marte, un triunfo para el país asiático en una misión particularmente compleja que refleja sus aspiraciones espaciales cada vez más ambiciosas. Pekín lanzó a finales de julio de 2020 desde la Tierra su misión no tripulada “Tianwen-1”, por el nombre de la sonda enviada al espacio. Dicha misión está integrada por tres elementos: una sonda orbital (que gira alrededor del astro), un módulo de aterrizaje (que se posó en Marte) y a bordo el robot teleguiado “Zhurong”.
“El módulo de aterrizaje Tianwen-1 se posó con éxito en la zona predefinida” en Marte con el robot “Zhurong” a bordo, informó CCTV, que difundió una edición especial titulada “Nihao Huoxing” (Hola Marte), y precisó que se había recibido en la Tierra una “señal”.
El descenso culminó la noche del viernes en una zona del planeta rojo denominada “Utopia Planitia“, una planicie situada en el hemisferio norte de Marte, precisó la Agencia Espacial China (CNSA).
Posarse en el planeta rojo es particularmente complicado y muchas misiones europeas, soviéticas y estadounidenses no lo consiguieron. China ya había intentado enviar una sonda a Marte en 2011 en una misión conjunta con Rusia. Pero el intento fracasó y Pekín decidió proseguir la aventura en solitario. En febrero, “Tianwen-1” se había colocado en órbita marciana y tomó fotos del planeta rojo.