El mundo está experimentando una nueva era gracias a los avances de la inteligencia artificial y para seguir con esta transformación se necesita infraestructura capaz de satisfacer los requisitos de procesamiento en tiempo real de esta tecnología, un área a la que se ha dedicado NVIDIA en las últimas décadas.
Jensen Huang, CEO y fundador de NVIDIA, recordó que fue en 2016 cuando comenzaron a impactar en este mercado con el lanzamiento de la arquitectura de tarjetas gráficas (GPU) Pascal, luego en 2018 con GPU Tensor Core y para 2022 dieron un salto con la arquitectura Hopper, la cual está enfocada en centros de datos para los modelos de inteligencia artificial actuales.
La tecnológica ahora busca democratizar la inteligencia artificial e impulsar una nueva revolución industrial con el lanzamiento de la plataforma NVIDIA Blackwell.
Al inaugurar NVIDIA GTC 2024, explicó que Blackwell no sólo es una tarjeta gráfica, sino una plataforma integral para que las organizaciones construyan y ejecuten inteligencia artificial generativa en tiempo real con modelos de lenguaje de gran tamaño de billones de parámetros a un costo y consumo de energía hasta 25 veces menor que su predecesor.
Por ejemplo, la arquitectura anterior Hopper requería 8 mil GPU y 15 mega watts para poder entrenar una modelo de GPT en 90 días, mientras que Blackwell sólo necesita 2 mil GPU y 4 mega watts en el mismo periodo.
Esto es clave si se considera que la inteligencia artificial generativa tuvo una explosión en 2022, el año pasado diferentes industrias experimentaron con ella y, a partir de 2024, se tiene una fase de producción que requiere de todo el poder computacional posible.
Amazon Web Services, Google Cloud, Microsoft Azure y Oracle Cloud Infrastructure serán de los primeros proveedores de servicios en la nube en ofrecer Blackwell, mientras que otras tecnológicas como Meta, OpenAI, Tesla y xAI serán de las primeras en adoptarla.