Existen relaciones que pueden volverse muy tóxicas: exparejas vengativas o casos de acoso dignos de una película de suspenso.
Este tipo de personas pueden llegar a utilizar programas computacionales para entrometerse en lo más profundo de la vida de sus blancos, sin que éstos se percaten que el enemigo puede estar en casa.
Un estudio hecho por Kaspersky Lab encontró que 27 por ciento de los mexicanos ha espiado a su pareja en línea, situación que ocurre con mayor frecuencia en las relaciones inestables.
Una de las herramientas más comunes para hacerlo son los programas stalkerware, también conocidos como software de acoso, los cuales se consideran legales, aunque se publicitan como una herramienta para espiar.
Para Alexey Firsh, investigador de seguridad en Kaspersky Lab, los stalkerware entran en la clasificación de aplicaciones y programas “potencialmente perjudiciales”, pero que no son código malicioso.
Esto porque terminan siendo una herramienta que se usa para violar la privacidad de una persona.
De hecho, se trata de programas que han sido expuestos y criticados públicamente varias veces, sin que hasta el momento hayan podido erradicarse.
Kaspersky detectó stalkerware en 58 mil 487 dispositivos móviles sólo en 2018 en todo el mundo.