Durante muchos años los inicios de Galilea Montijo han sido tema de especulación, pero finalmente la conductora da la cara y acepta que sí trabajó en un club nocturno.
Aunque no de la manera que muchos aseguran tachándola de ser desnudista, pues como ella misma aclara únicamente formó parte de un grupo de animadores en un antro.
«A todo lo que me he dedicado siempre lo he hecho con la frente en alto y si hubiera sido ‘teibolera’, también hubiera salido y me hubiera encantado. No me avergüenzo absolutamente de nada», dijo Galilea.
En entrevista con el programa Suelta la Sopa, la conductora explicó que su trabajo consistía en formar parte de un grupo de hombres y mujeres que animaban el lugar al inicio de la noche.
«Yo no tengo nada en contra de nadie, yo sé lo que he hecho mal, lo que he hecho bueno. Éramos 6 chavos y 6 chavas que abríamos antros en Guadalajara», explicó.
Al respecto, el dueño del bar Cucurrucucú, Horacio Montes de Oca, confirmó la información dada a conocer por la conductora y dijo que en aquel tiempo la ahora conductora ganaba entre 300 y 400 pesos.
“Ella no era teibolera, ella formaba un grupo de baile en el que trabajó 4 o 5 meses con diferentes presentaciones, y ganaba unos 300 o 400 pesos, como una bailarina”, dijo Montes de Oca.
Hace apenas unos días, Galilea se sinceró en otro tema y dijo que tras una cirugía estética de busto la pasó mal, razón por la cual tuvo que regresar al quirófano para arreglar el problema.
“Cuando realmente me cambié las prótesis fue por una necesidad, porque salieron mal esas prótesis, fue recién que entró Carla Estrada (como productora de la emisión) y casi nadie se dio cuenta porque fue un cambio de fin de semana. Si me ven menos (busto) es por ejercicio, porque traigo mis prótesis, no me las iba a dejar caer.
“Sigo haciendo mucho ejercicio, pero además soy muy disciplinada con mi alimentación, porque cuando haces ejercicio, el 70 por ciento de los resultados, es la alimentación”, explicó.