Más de 15 mil menores migrantes arribaron solos entre enero y febrero a la frontera norte mexicana en busca del sueño americano y otros 200 lo hicieron acompañados, según cifras oficiales de Estados Unidos.
De estos, más de un centenar llegaron hasta la violenta Ciudad Juárez y se convirtieron en el reflejo de un fenómeno creciente y extremadamente peligroso.
El pasado 31 de marzo, el Instituto Nacional de Migración (INM) informó que había localizado a un niño hondureño de cuatro años viajando solo cerca del río Bravo en Reynosa, en el estado de Tamaulipas.
Iba con otras nueve personas, tres eran mujeres adultas, pero ninguna la reconoció como familiar. Situaciones dramáticas como esta también acontecen del otro lado de la frontera, en Estados Unidos, donde este martes agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés) rescataron a dos hermanos de 5 y 6 años abandonados por traficantes en un zona rocosa entre California y México.