El sacerdote Francisco Javier Bautista Ávalos, pasará 27 años y seis meses en prisión por el homicidio del diácono Hugo Leonardo Avendaño, quien hace 22 meses fue hallado muerto en la parte trasera de su camioneta en la zona boscosa del Ajusco, alcaldía Tlalpan.
Este jueves, el tribunal de enjuiciamiento dictó la imposición de pena tras ser declarado -en audiencia anterior- culpable del delito de homicidio calificado y determinó la sanción de casi tres décadas de cárcel.
Además, deberá respetar el daño y cubrir los gastos funerarios que derivaron de la muerte del recién graduado de la Universidad Latinoamericana.
No obstante, el ahora ex titular de la parroquia Cristo Salvador, ubicado en la colonia Miguel Hidalgo, en Tlalpan, tiene como último recurso jurídico la apelación, para revertir la sentencia en su contra.
Durante el juicio oral que incluyó el desahogo de 54 órganos de prueba y alegatos de clausura, la defensa del ahora sentenciado, carecieron de contundencia para demostrar la inocencia del sacerdote Francisco Javier Bautista.
Por lo pronto, el cura seguirá en la misma celda del Reclusorio Preventivo Varonil Oriente, donde ha permanecido casi dos años y no se descarta que la pena la cumpla en la Penitenciaria de Santa Martha.
Josué Vicente Avendaño Chávez, hermano de la víctima dijo al término de la sentencia de veredicto que era lamentable que su hermano haya confiado tanto en el que posteriormente se convirtió en su verdugo.