Durante una entrevista en el programa Jesse Watters Primetime de Fox News, el magnate Elon Musk, CEO de SpaceX y Tesla, advirtió que el final del mundo no solo es inevitable, sino que ya está científicamente previsto: ocurrirá cuando el Sol se convierta en una gigante roja y consuma la Tierra.
Para el empresario, esto no es una teoría apocalíptica de ciencia ficción, sino una razón clara y urgente para invertir en la exploración espacial. Su propuesta: construir una ciudad autosuficiente en Marte que sirva como una “póliza de seguro” para la supervivencia de la especie humana.
Musk basa su afirmación en datos astronómicos ampliamente aceptados por la comunidad científica. La NASA ha confirmado que el Sol tiene un ciclo de vida estimado de 10 mil millones de años, y actualmente se encuentra a la mitad de ese trayecto.
Dentro de unos 5 mil millones de años, se transformará en una gigante roja, lo que podría causar la evaporación de la atmósfera terrestre e incluso la absorción de nuestro planeta.