El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, afirmó este lunes que su país enfrenta “la más grande amenaza que se haya visto en América en los últimos cien años”, al denunciar el despliegue de ocho barcos militares estadounidenses con mil 200 misiles y un submarino nuclear en aguas cercanas al territorio venezolano.
Durante una conferencia de prensa, Maduro calificó esta acción como “una amenaza extravagante, injustificable, inmoral y absolutamente criminal”, acusando directamente a Washington de querer desestabilizar al país. “Detrás de esta operación está Marco Rubio, el señor de la guerra, que quiere manchar las manos del presidente Donald Trump con sangre venezolana y de toda la región”, declaró.
El mandatario bolivariano advirtió que, si su país es agredido, se declarará “en armas”. “Eso sería una guerra completa en todo el continente, y espero que el presidente Trump, un hombre inteligente y audaz, sepa qué hacer”, afirmó. Pese a las tensiones, aseguró no tener animadversión hacia el mandatario estadounidense. “Creo que él quiere dejar como legado la paz para el mundo. Si es así, Venezuela es su único aliado en esta causa”, agregó.
Ante lo que describió como una «máxima presión militar», Nicolás Maduro anunció que su país ha declarado una “máxima preparación” para su defensa. Explicó que Venezuela cuenta con una estrategia “eminentemente defensiva”, desarrollada a lo largo de veinte años, que contempla tanto la diplomacia como la lucha armada.